TALLERES PALMEO

Psicomotricidad

Atención

Lenguaje

Memoria

Estilo de vida

Orientación

 

Un espacio creado para personas de un amplio rango de edad, donde poder estimular y mejorar áreas de deterioro que decaen con la edad. El programa estaría integrado para el total desarrollo de las distintas capacidades, habilidades y hábitos necesarios para un envejecimiento activo.

 

Serían pequeños centros de actividades (dos o tres salas) a pie de calle, repartidos por barrios y zonas con una población de mayor promedio de edad. Cada local contaría con una programación adaptada a los perfiles de la zona, de modo que prevalecerían  los módulos más ajustados a las necesidades de los clientes. Cada módulo lleva parejo una serie de actividades y programas, que se aplicaran en los distintos niveles.

 

El proyecto requeriría de profesionales cualificados de las distintas áreas (fisioterapeutas, nutricionistas, psicólogos, terapeutas ocupacionales…), personal administrativo y coordinadores. Se financiaría con los pagos de los talleres y, si se pudiera, con alguna subvención, pero en cualquier caso, se intentarían aplicar las menores tarifas posibles (formando grupos grandes de actividades). Los seis módulos son complementarios e independientes, de modo que se pueden ejecutar por separado. En general, todos ellos estarían diseñados para personas mayores de 55 años, pero algunos pueden optimizarse perfilando la franja de edad, por ejemplo, el módulo de orientación sería para personas con deterioro cognitivo leve o demencias y el de estilo de vida para los más jóvenes.

 

Los talleres se impartirían en formato grupal, para optimizar recursos y proveer a los asistentes de una nueva red de contactos. Estarían dirigidos por profesionales competentes de las distintas áreas, para dar un servicio de calidad y poder hacer un seguimiento integral de los avances de cada uno de los miembros. La idea sería establecer una programación periódica para los cursos principales (de una duración  de 1 a 2 meses) y además ofrecer clases de seguimiento para continuar estimulando las capacidades desarrolladas.

 

Los distintos módulos están pensados para cubrir las áreas principales de la neuropsicología:


Psicomotricidad: constituye la relación entre cognición y función motriz y es útil para favorecer la independencia de la persona, dotar de mayor bienestar y retrasar el envejecimiento físico e intelectual. Se puede trabajar el equilibrio, el esquema corporal, las praxias, la coordinación y control muscular.

 

Atención: es un recurso básico cognoscitivo, ya que no se pueden atender a todos los estímulos del entorno y necesitamos una herramienta que filtre la información. Tiene cuatro componentes, la alerta, la atención selectiva, la atención sostenida y la atención dividida. Todos ellos sufren un declive con la edad, por lo que se pueden realizar tareas como laberintos, semejanzas, conteo hacia atrás, localización de ítems…

 

Lenguaje: con el paso de los años se pueden deteriorar las capacidades lingüísticas (afasias, anomias, circunloquios) y paralingüísticas (fluidez, intensidad o volumen) por lo que una estimulación temprana puede ayudar a mejorar o recuperar las capacidades. Se pueden llevar a cabo ejercicios de lecto-escritura, narraciones, habilidades de comunicación o actividades de reconocimiento por indicios (gnosias).

 

Memoria: la capacidad para recordar hechos lejanos o recientes, sucesos autobiográficos o conocimientos sobre el mundo que nos rodea, es una de las áreas que mayor declive sufre y sobre la que más quejas se vierten en la población anciana. Para solventar estos déficits existen programas estructurados para mejorar la memoria prospectiva, la memoria episódica o autobiográfica, la memoria semántica y la memoria operativa o de trabajo. Entre ellos, cabe destacar un programa impulsado por el ayuntamiento de Madrid, conocido con las siglas UMAM.

 

Estilo de vida: los malos hábitos suponen un incremento de los factores de riesgo para muchas enfermedades que afloran en la tercera edad. Por ello, en este módulo, se buscaría desarrollar talleres de psicoeducación, información nutricional, promoción del ejercicio, disminución del uso de sustancias (como alcohol y tabaco) y llevar a cabo un entrenamiento en habilidades básicas e instrumentales de la vida independiente.

 

Orientación: existen tres tipos dentro de este concepto, la temporal, la espacial y la personal. En la vejez van empeorando en ese orden, empezando por no saber la fecha o el año en el que viven y terminando por no reconocerse a sí mismos o personas que les rodean. Es muy importante en las demencias, ya que crea un elevado grado de malestar en la persona. Se pueden llevar a cabo terapias de orientación por indicios, por planos y mapas, e incluso, reminiscencias personales.

 

  • 85
  • 2
  • 6

Creado por

albertompsi

albertompsi

Estado del ciclo de vida

Archivada

Archivada

Sacos

Retos finalizados

Comentarios

Para mantener la alta calidad de los contenidos, debes acceder para dejar un comentario

2 comentarios

  • albertompsi

    Buenas tarde. En función de los módulos se establecerían unos rangos de edad. Y dentro de los módulos en función de las actividades y el nivel de los asistente se podrían subdividir. Por ejemplo, los módulos de psicotricidad y estilo de vida podrían impartirse desde los 50 años, ya que una de sus funciones es la prevención. En cambio, otro como el de lenguaje y orientación estarían más dirigidos a personas mayores de 65 con demencias incipientes. Un saludo!

  • equipo plantaccion

    Muchas gracias albertompsi por compartir tu idea en Plantacción!
    ¿Has pensado a qué grupo de edad estarían dirigidos estos talleres? ¿Podrían asistir personas de edades muy diversas?

Las cookies nos permiten ofrecerte nuestros servicios y mejorar tu experiencia como usuario. Más información